diumenge, 21 d’agost del 2011

100 ANYS DE VALOR

RAONS  PER  A  RECORDAR *  A  ENRIC  VALOR
 Volem que cada rondalla deixe grans de sucre als vostres llavis...
Perquè les velletes de Penya Roja, mantenidores del foc de l’oralitat, bruixes i encisadores, així ens ho demanen i més val fer-les cas ja que si no ens treuran de polleguera. Per a tindre presents a Comencilda, Secundina i Acabilda i no acabar com el príncep desmemoriat, que si perdem la memòria .... ai!! quin despropòsit!  Per a conjurar al dimoni fumador i poder fumar sense sentir-nos culpables o enviar el tabac a porgar fum i no empaitar més el dimoni.

 Per l’amor de les tres taronges o per desamor o per frustració o perquè ens ha tocat l’amor propi. Per buscar els guants de la felicitat i poder ser feliços o continuar sent l’infeliç que sempre hem segut. Encara que per aconseguir-ho hagen d’aventurar-nos al castell d’entorn i no entorn, per a, sense fer-nos castells, llançar el guant al gegant del romaní i patir les emocions de l’envejós d’Alcalà; encara que, com sabreu, no interessa jugar amb foc i eixir cremat, les paraules s’enlairen al vent i ací només queda el silenci.  

Perquè estimem les mares i la seua saviesa amb la que han transmès  la  tradició oral. Perquè a les rondalles hem trobat moltes mares,  la mare dels peixos i també  la mare del xiquet que va néixer de peus. Però, com no volem treure’ns de mare ni sortir de mare i necessitem, en canvi, tornar les aigües a la mare, anem a tallar en curt i deixar la festa en pau. 

Perquè no estimem el rei Astoret  i sí confiem en el poder del poble:  del llenyater de Fortaleny, del ferrer de Bélgida i del protagonista de la llegenda del palleter. Per a no necessitar rei que ens governe ni papa que ens excomuniqui; perquè cap rei ens resulta bon mosso. Perquè no ens agrada  tenir les orelles a cal ferrer; però sí fer feix de tota llenya.

Perquè ens veiem reflectits, quan escoltem o llegim, en els personatges de l’abella, del pollastre de les festes, del mig pollet i del de la crida de la rabosa. Perquè representen les nostres emocions, els nostres sentiments, les nostres actituds davant de la vida, dels conflictes, de l’amor i de la mort. Perquè no consentirem que aquestes rondalles siguen donades per mortes; si més no, treballarem per que tornen de mort a vida. 

Per les rondalles, perquè els somnis no caben en cap urna, però podem somiar amb les històries que les paraules han anat creant i recreant. Perquè les boques que han creat aquestes, a soles podran ser callades amb besos. 

I, sobretot,  per fer valer el VALOR  d’un escriptor anomenat ENRIC.

No oblideu besar-vos per descobrir la dolçor que deixa cada rondalla en els vostres llavis.
.
                                                                                                                      COLIJ PEP SEMPERE
*Del llatí re-cordis  que significa tornar a passar pel cor.

dimarts, 2 d’agost del 2011

Per a no oblidar



Ana Garralón en el seu blog Anatarambana 
htpp://anatarambana.blogspot.com
exposa d’una forma certera la importància de la lectura en veu alta.

La reivindicació d'aquesta activitat ha de ser constant perquè, com tothom sap, cada vegada amb més facilitat, oblidem  les coses imprescindibles.

Entre elles la lectura en veu alta. Tal vegada perquè pensem que ja les hem dit tantes vegades... que són obvies..., perquè sabem que els mestres ja ho fan...

L’experiència és molt agradable per a l’adult i per als xiquets/es ...
Us animem a seguir el blog d’Ana Garralón i a iniciar o continuar l’experiència, sempre un bon regal.


 Siempre recuerdo con mucha simpatía aquel profesor que describía Daniel Pennac en su libro Como una novela: llegaba a clase en su destartalada moto, vaciaba su petate y sacaba un libro que comenzaba a leer. Así una clase tras otra. De esta forma consiguió interesar a ese grupo de adolescentes rebeldes que jamás hubieran tomado por sí mismos uno de esos libros para leer. Sí, leer en voz alta. ¿Quién no recuerda haber tomado un libro ante un grupo de niños y ver cómo todos se apretujan y hasta se abrazan para dejarse llevar por una historia? No estamos hablando aquí del cuentacuentos que interpreta con mucha sabiduría un cuento, sino del sencillo acto de tomar un libro, ponerlo delante de los ojos y leer, de forma pausada, una historia. Una práctica muy habitual en siglos pasados, incluso entre adultos.  Al lector de las tabaquerías cubanas, por ejemplo, estudiado en este brillante ensayo de Araceli Tinajero, El lector de tabaquería, historia de una tradición cubana se le otorga un papel clave en la culturización de las clases obreras y en su concienciación de clase, clave para la independencia de Cuba. El nombre de Montecristo de los puros que fabrican viene directamente de la obra de Dumas, que escucharon con pasión durante mucho tiempo. 
La lectura en voz alta, dicen los expertos, permite a los más jóvenes acceder a lecturas que por sí mismos no podrían leer pues se trata de textos más complejos y ricos en vocabulario. Al escuchar se aumenta la comprensión, permitiendo elaborar imágenes mentales de las escenas leídas, y se facilita la relajación y la concentración. El que escucha recibe el ritmo del idioma, la riqueza del lenguaje, sus silencios. El que lee, poco a poco, aprende la práctica de entonar, de marcar los suspenses, de interpretar con sus palabras un texto.  Es un regalo mutuo: el que lee y el que escucha.
Leer en voz alta es una asignatura pendiente en nuestros países de habla hispana. Su ausencia lo demuestra la falta de audiolibros y el fracaso de sus intentos, mientras que en otros países como Alemania o Reino Unido y Estados Unidos ofrecen simultáneamente libros con sus correspondientes audiolibros. En Alemania se disfruta desde hace años del llamado Vorlese Tag, (el día de la lectura en voz alta) que se celebra en noviembre e invita a participar a famosos e importantes (participan desde periodistas hasta banqueros y políticos) a leer en voz alta ese día. Claro que es un país donde es normal encontrarse en la programación de muchas casas de cultura la lectura en voz alta, durante un invierno, de En busca del tiempo perdido de Proust, pero no hay que desanimarse sino copiar un modelo que funciona. En Reino Unido hay una iniciativa en colaboración con varios periódicos llamada The Reading Weekend donde se ofrece una estancia de un fin de semana sólo para leer y leer a los otros. Una casa con encanto, sin TV, con chimeneas, sofás y libros desperdigados por todas partes como si fueran bombones para picar en cualquier momento.
Quien ha recibido el regalo de una lectura en voz alta sabe lo que significa, y deberíamos ser más conscientes con los niños: leer en voz alta ayuda a crear lectores y crea vínculos sociales y afectivos difíciles de olvidar. El especialista en lectura José Antonio Millán recuerda en el artículo Compartir la lectura cómo empezó a leer a sus hijos y se sintió incapaz de dejarles de leer cuando se hicieron "mayores" y podían descifrar ellos mismos las letras. Es muy emotiva la parte donde él mismo cuenta cómo, cuando les leyó con 13 y 14 años La Metamorfosis de Kafka, se dió cuenta de sutilezas del texto que sólo percibió cuando las leyó en voz alta.

Si alguien desea indagar un poco más en este tema, recomiendo la lectura del libro El ambiente de la lectura de Aidan Chambers (México: Fondo de Cultura Económica, 2007) donde se dedica un capítulo entero a la importancia de la lectura en voz alta. 
Para terminar, me gustaría hablar de una iniciativa única en nuestro entorno hispano-hablante: Abuelas Cuentacuentos, promocionada por la Fundación Mempo Giardinelli, en Argentina. Desde hace años, un grupo valiente de abuelas llevan libros y sus historias a diferentes lugares tratando de establecer la intimidad que se da entre una abuela y su nieto. No sólo van a escuelas, sino que su labor se extiende a hospitales, campamentos y comedores infantiles, entre otros, y establecen auténticas relaciones afectivas con los niños a los que leen. El programa y las características pueden leerse en su propio blog, así como las entrañables muestras de afecto  que los niños devuelven al recibir estas historias sin esperar nada a cambio.  Un regalo como éste es lo que necesitan muchos niños, y también muchos adultos.








dissabte, 23 de juliol del 2011

SEÑAL. RAÚL VACAS. ED. MUNDANALRÜIDO

CON TRES SEÑALES VIENE...
En aquest llibre Raúl Vacas es troba en el mateix joc poètic amb Miguel Hernández transformant les seues tres ferides en senyals, emprentes i cicatrius ...

En aquesta transformació, poema i ilustracions  van  creant un paisatge amb dos colors, el roig i el negre, que ens corprén, sobreprén i sorprén. D'aquesta manera, la ilustradora, Sara Morante i l'autor formen un binomi creatiu d'alta intensitat. 

Els lectors comencem a recòrrer un camí d'anada i tornada cap a territoris interns a través de la vida, de l'amor i de la mort.

VIDA que ens marca amb cicatrius...
Fui tan feliz aquella primavera
que casi se extinguieron las perdices
AMOR, que ens fa mella en l'escorça del cor
Y todo entonces suena
como de costumbre,
y el amor es el dueño de la casa.
MORT que ens impressiona amb la seua obsessió pel pas del temps.
Qué deliciosa y única es la lluvia
cuando te mueres en mis brazos rojos.
El poeta acaba el llibre, amb un registre diferent, que ens permet  apropar-nos a la mort mitjançant un spot que comença així:
"La muerte está dentro de uno, conoce nuestros huesos. Es una sombra con oficio, dulce, apasionada, que gusta de salir de vez en cuando por la boca para traernos el horror y la mentira y el sudor del invierno"
 
Ací us deixem com a mostra aquest poema que us permetrà abocar-vos a les portes de la passió:

Eres, mujer, esperma de mis horas,
perfume del atardecer, la nieve
repetida, la música que llueve
en el olvido, la sangre de las moras.

Eres, mujer, de las encantadoras
de serpientes, la de pulso más leve,
la que en las frías sábanas se atreve
a modelar la caja de mi tórax,

la que calcula el precio de los besos
que ayer, de madrugada, derroché
después de envenenar una manzana.

Eres, mujer, extraña de mis huesos
y del amor que se consume pre-
ferentemente antes de mañana.

diumenge, 17 de juliol del 2011

VERANOS DE LECTURA. ESTRELLA DE DIEGO

La crítica i historiadora Estrella de Diego fou guardonada amb el "Premio Germán Sánchez Ruipérez de Fomento a la Lectura" per la columna "Llamada en espera" publicada en Babelia, el 14 d'agost de 2010 amb el títol "Veranos de lectura".

Ací el teniu per a continuar gaudint de l'estiu i la lectura.

Pasear por las salas de las civilizaciones extinguidas de un museo es leer un libro de misterio: relatos inesperados, protagonistas legendarios... Aunque los museos son ahora tan populares que los visitantes se agolpan entre los ajuares mesopotámicos y los sarcófagos egipcios -hasta se apoyan en ellos para hacerse la foto- o comen un sándwich en la gran rotonda presidida por Asurbanipal. En medio de ese ruido, las historias intensas que vienen de otro tiempo dejan de oírse: la lectura necesita sosiego.

Lo encuentra no muy lejos, en la cafetería. Allí, un joven de apenas trece años lee ensimismado un libro que apoya sobre la mesa. No consigo descifrar el autor ni el título: da lo mismo. A esa edad se lee todo que cae en las manos porque sobra la curiosidad y el tiempo corre lento -"trece años aún", ha pensado quizás con fastidio esa misma mañana al levantarse y recordar la obligada visita al museo.

Sentada frente a él, su madre -debe de serlo, pues comparten el idéntico perfil elegante- se concentra en la taza de té: no le interrumpe. Ha debido de arrastrarle hasta las salas, pienso de pronto, en medio de su lectura de verano que, como ocurre en la adolescencia, atrapa igual que las urgencias del amor: no es posible dejar de leer. Han debido de pasear por las salas que el joven, seguro, ha mirado sin prestar atención, con el pensamiento fijo en el libro dentro de la mochila, la única vida real mientras duran las páginas. Lo demás, lo que ocurre fuera del texto, es solo un trámite incómodo: dormir porque hay colegio a la mañana siguiente, la hora de comer, apagar la luz cuando nos llaman la atención en casa -quién fuera mayor para poder pasarse la noche leyendo...-. Es igual que el mundo fuera se derrumbe. Es igual que se derrumbe dentro -y sucede con frecuencia en la juventud: la lectura termina por acompañarnos en cada momento importante de la existencia, historias que nos hacen diferentes, vivir en tránsito igual que el niño del museo-. Ahí está, solemne, en medio de tantos turistas que comen sin prestar atención al joven lector cuyo gesto me ha devuelto a mis veranos de juventud: leer como si nos fuera la vida en ello.

Y nos va. Nos van las vidas que vamos viviendo, insomnio que nos corteja desde la infancia como un virus incurable. Luego, la edad pone orden en las lecturas -igual que en el resto de las cosas- y el tiempo echa a correr sin que nadie entienda cómo ha ocurrido. Los veranos se hacen cortos y las grandes novelas, las de muchas páginas que nos bebíamos de un trago, permanecen más rato en la mesilla. Miro de nuevo al niño que no ha apartado los ojos ni un instante de ese libro cuyo título no puedo ver y vuelven decididos los veranos largos de lectura incansable. Las páginas pasaban deprisa sin límite de tiempo ni de tema y siento una nostalgia agridulce hacia aquellos meses solo para leer. Los recuperaré este verano. Cogeré mis libros ya leídos y leeré hasta caer rendida, como entonces; a destiempo, sin horario, sin prestar atención al mundo exterior aunque sea Egipto o Mesopotamia, igual que el joven lector del Museo Británico que levanta su libro de la mesa y se lo acerca al rostro. "Henry James", creo ver a punto de salir de la cafetería, dispuesta a volver a sumergirme en aquellas sesiones voraces de hace tanto. Leer como si me fuera en ello la vida.

dimarts, 5 de juliol del 2011

LLIBRES JUNY 2011. Al atardecer Jaqueline de Barros Ed. Milyuncuentos Il•lustracions de David Padilla



Amb molt poques paraules planteja el problema de l’Alzheimer, la demència senil: la iaia està plena de fantasmes, records borrosos, distorsionats...I es fa sense censures, d'una manera bella i natural.
Un llenguatge senzill i poètic es fon amb una sinèrgica total amb la il•lustració de imatges realistes, quotidianes i amb molta força.
Recomanat a partir de 10-11 anys